La Confesión De Belhar Septiembre 1986
1. Creemos en el Dios trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, quien une, protege y cuida la Iglesia por medio de La Palabra y El Espíritu, como lo ha hecho desde la creación del mundo y lo hará hasta el final.
• Creemos en una santa iglesia cristiana universal, la comunión de los santos llamados de toda la familia de la tierra
• Creemos que:
• El trabajo de reconciliación de Cristo se hace manifiesto en la iglesia como la comunidad de creyentes que han sido reconciliados con Dios y los unos con los otros.
• La unidad es por lo tanto, ambos un don y una obligación para la iglesia de Jesucristo; que a través del trabajo del Espíritu de Dios es una fuerza unificadora , y a la vez una realidad que debe ser seriamente perseguida y buscada; por la cual el pueblo de Dios debe continuamente ser animado a obtener;
• Esta unidad debe ser visible para que el mundo pueda ver que la separación, enemistad y el odio entre personas y grupos es pecado; el cual Cristo ya ha vencido, y como consecuencia que cualquier cosa que amenace esta unidad no tendrá lugar en la iglesia y debe ser resistido; Que esta unidad del pueblo de Dios debe ser manifestada y estar activa en varias formas: que nos amemos los unos a los otros; que experimentemos, practiquemos y persigamos comunión los unos con los otros, que estamos obligados a darnos voluntaria y gozosamente para ser de beneficio y bendición los unos con los otros; que compartimos una fe, tenemos un llamado, somos de una alma y una mente; tenemos un Dios y padre, somos llenos de un Espíritu, somos bautizados en un bautismo, comemos de un mismo pan y bebemos de una misma copa; confesamos un solo Nombre, obedecemos un solo Señor, trabajamos para una misma causa, y compartimos una misma esperanza, juntos llegamos a conocer la altura, anchura y la profundidad del amor de Cristo; juntos somos formados a la estatura de Cristo, a la nueva humanidad; juntos conocemos y sobrellevamos las cargas de los unos y los otros, de ese modo cumplimos la ley de Cristo que nos necesitamos mutuamente y crecemos; nos amonestamos y nos confortamos los unos a los otros, que sufrimos lo unos con los otros por causa de la justicia, oramos juntos, juntos servimos a Dios en este mundo, y juntos luchamos en contra de todo lo que pueda amenazar o estorbar esta unidad.
• Que esta unidad solamente puede ser establecida en libertad y no bajo obligación; que la variedad de dones espirituales, oportunidades, orígenes, convicciones, así también como la variedad de idiomas y culturas son por la virtud de la reconciliación en Cristo; oportunidades para el servicio mutuo y el enriquecimiento dentro del visible pueblo de Dios.
• Que la verdadera fe en Jesucristo es la única condición para ser miembro de esta iglesia.
Por lo tanto, rechazamos cualquier doctrina que.
• Absolutice ya sea la diversidad natural o la separación pecaminosa de personas de tal modo que esta absolutización obstaculice o rompa la unión activa y visible de la iglesia, o incluso apunte al establecimiento de la formación de una iglesia separada.
• Profese que esta unidad espiritual verdaderamente está siendo mantenida en el vinculo de paz mientras creyentes de la misma confesión en efecto están siendo alienados el uno del otro por el bien de la diversidad y en necesidad de reconciliación;
• Niega con un constante rechazo en perseguir esta visible unidad como un don sin valor es pecado.
• Explicita e implícitamente sostiene que el descenso o cualquier otro factor humano o social debe ser una consideración en determinar la membrecía de la iglesia.
(Ef. 2:11-22); (Ef. 4:1-16); (Jn 17:20-23); (Fil. 2:1-5; 1 Co. 12:4-31; Jn 13:1-
17; 1 Co. 1:10-13; Ef. 4:1-6; Ef. 3:14-20; 1 Co. 10:16-17; 1 Co. 11:17-34; Gl.
6:2; 2 Co. 1:3-4); (Ro. 12:3-8; 1 Co. 12:1-11; Ef. 4:7-13; Gal. 3:27-28; Stg 2:1-
13);
3. Creemos que:
• Dios ha confiado a la iglesia el mensaje de reconciliación en y atreves de Jesucristo; que la iglesia está llamada a ser la sal de la tierra y la luz del mundo, que la iglesia ha sido llamada bendita porque promueve la paz, que la iglesia es testigo en ambos por palabras y por hechos del nuevo cielo y de la nueva tierra en donde mora la justicia.
• Dios por su Palabra que da vida y su Espíritu ha conquistado el poder del pecado y de la muerte, y por lo tanto también la falta de reconciliación y odio, amargura y enemistad, que Dios por su Palabra que da vida y su Espíritu capacitará la iglesia a vivir en una nueva obediencia la cual puede abrir nuevas posibilidades de vida en la sociedad y el mundo.
• La credibilidad de este mensaje es seriamente afectado y su benéfico trabajo es obstaculizado cuando es proclamado en una tierra que profesa ser cristiana, pero la cual imponga la separación de personas en un fundamento racial promueve y perpetua rechazo, odio y enemistad;
• Cualquier enseñanza que atente legitimar tal separación forzosa apelando en nombre del evangelio, y no está preparada a aventurarse en el camino de la obediencia y de la reconciliación; pero más bien, por prejuicio, miedo, egoísmo e incredulidad, niega por anticipado el poder reconciliador del evangelio, debe considerarse ideología y falsa doctrina.
Por lo tanto, rechazamos cualquier doctrina que:
• En tal situación tolere en el nombre del evangelio o de la voluntad de Dios la separación forzada de personas por motivos de raza y color y por ende de antemano obstruya y debilite el ministerio y la experiencia de reconciliación en Cristo.
(2 Co. 5:17-21; Mat. 5:13-16; Mat. 5:9; 2 P 3:13; Ap. 21-22). (Ef. 4:17-6:23, Ro.
6; Col. 1:9-14; Col. 2:13-19; Col. 3:1-4:6);
4. Creemos que:
• Dios se ha revelada a el mismo como el que desea lograr justicia y verdadera paz entre los hombres;
• Dios en un mundo lleno de injusticia y enemistad, es en una forma especial el Dios del indigente, del pobre y del agraviado y llama a su iglesia a seguirlo en esto;
• El trae justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos;
• Dios liberta al prisionero y restaura la vista al ciego;
• Dios ayuda al oprimido, protege al extranjero, ayuda a los huérfanos y viudas y obstruye el sendero de los impíos;
• La religión pura e inmaculada de Dios es visitar a los huérfanos y las viudas en sus sufrimientos;
• Dios desea ensenar a la iglesia a hacer lo que es bueno y a buscar lo correcto;
• La iglesia por lo tanto debe ayudar a las personas en cualquier tipo de sufrimiento y necesidad, que implica, entre otras cosas, que la iglesia debe testificar y esforzarse en contra de cualquier tipo de injusticia, para que la justicia fluya como cascadas de agua y la honradez como una corriente permanente.
• A fin de que la justicia puede rodar hacia abajo como aguas, justicia y nunca como un arroyo que fluye;
• La iglesia como la posesión de Dios debe pararse en donde el Señor se para, es decir en contra de la injusticia contra el oprimido, que en seguir a Cristo la iglesia debe testificar en contra de todos los poderosos y privilegiados quienes egoístamente buscan su propio interés y así controlan y dañan a otros.
(Deut. 32:4; Lc 2:14; Jn 14:27; Ef. 2:14; Is. 1:16-17; Stg 1:27; Stg 5:1-6; Lc 1:46-
55; Lc 6:20-26; Lc 7:22; Lc 16:19-31; Sal. 146; Lc 4:16-19; Ro. 6:13-18; Amos
5);
Por lo tanto, rechazamos cualquier ideología que:
• Pueda legitimar formas de injusticia y cualquier doctrina que no esté dispuesta a resistir tal ideología en el nombre del evangelio.
5. Creemos que, en obediencia a Jesucristo, su única cabeza, la iglesia está llamada a confesar y a hacer todas estas cosas, aunque las autoridades y las leyes humanas puedan prohibirlas y castigos y sufrimientos sean la consecuencia.
Jesús es Señor.
Al solo y único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos.
(Ef. 4:15-16; Hch 5:29-33; 1 P 2:18-25; 1 P 3:15-18).
Nota:
Esta traducción al español ha sido realizada por www.christian-translation.com en Agosto
6, 2008. Dicha traducción ha sido tomada de la versión en Ingles publicada en
http://www.pcusa.org/theologyandworship/confession.htm
Nota:
1. This is a translation of the original Afrikaans text of the confession as it was
Adopted by the synod of the Dutch Reformed Mission Church in South Africa in
1986. In 1994 the Dutch Reformed Mission Church and the Dutch Reformed
Church in Africa united to form the Uniting Reformed Church in Southern Africa
(URCSA). This inclusive language text was prepared by the Office of Theology and Worship,
Presbyterian Church (USA). |